Sus miradas eran la muestra de su deseo de escapar, de construir cabañas a cielo abierto.

Te invito a un café. Dejemos pasar esta tarde de otoño que camina lenta como una manada de dinosaurios y cuéntame cómo te va. No cojas el teléfono. Que les jodan a todos. Sólo dime lo bien que van a ir las cosas.

viernes, 12 de marzo de 2010

Permitamos que el tiempo venga a buscarnos en vez de luchar contra él.




... que su padre aspirara a hacer de él algo más que un quesero era un hecho que honraba a su padre

1 comentario: