Sus miradas eran la muestra de su deseo de escapar, de construir cabañas a cielo abierto.

Te invito a un café. Dejemos pasar esta tarde de otoño que camina lenta como una manada de dinosaurios y cuéntame cómo te va. No cojas el teléfono. Que les jodan a todos. Sólo dime lo bien que van a ir las cosas.

lunes, 15 de marzo de 2010

De la luz de tu utopía, que tu voz tape este estruendo.


mala tierra, trágame.

A Madrid le faltan caricias y abrazos, se los daremos ahora. ¿Dónde te has metido?, te creía perdido, me besas y aguantas mis medias mentiras. Traes por fin la calma.




Que no haya mas despedidas, que no eres Ilsa Lazlo ni yo Rick Blaine,
ni soy tan idiota, no te dejaría ir.

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