Sus miradas eran la muestra de su deseo de escapar, de construir cabañas a cielo abierto.

Te invito a un café. Dejemos pasar esta tarde de otoño que camina lenta como una manada de dinosaurios y cuéntame cómo te va. No cojas el teléfono. Que les jodan a todos. Sólo dime lo bien que van a ir las cosas.

miércoles, 17 de marzo de 2010

¿Qué harás cuando el tiempo devore todas tus horas?




para curarte la herida, para despejar
tus dudas, para enterrarte en caricias, para
esconderte en sus manos, para que te amparen
frías.


1 comentario: