Sus miradas eran la muestra de su deseo de escapar, de construir cabañas a cielo abierto.

Te invito a un café. Dejemos pasar esta tarde de otoño que camina lenta como una manada de dinosaurios y cuéntame cómo te va. No cojas el teléfono. Que les jodan a todos. Sólo dime lo bien que van a ir las cosas.

viernes, 26 de marzo de 2010

Encuéntrate a ti mismo.




Algún día,
en cualquier parte
en cualquier lugar
te encontrarás a ti mismo
y ésa, y solo ésa,
puede ser la más feliz
o la más amarga
de tus horas.


1 comentario: